Tener un segundo perro,
¿solución o problema?

Tener un segundo perro

La idea de tener un segundo perro fue puramente humana, valorando cosas muy superficiales del perro que ya convivía con nosotros, pero sin un conocimiento sólido con pros y contras que respaldasen esa decisión.

¿Otro perro ayudará en los problemas de comportamiento de mi perro?

Creo que esta es una de las preguntas que los humanos más rápido afirmamos y que, en la mayoría de casos, nos confundimos.

Feiki tenía tres años cuando Canela entró en nuestras vidas con entonces dos años. Pero él aun necesitaba seguir creciendo y avanzando en sus dificultades, con nuestro apoyo y acompañamiento. Ampliar la familia hizo que restásemos tiempo a él para poder dedicárselo a la nueva integrante. Pasó de tener momentos individuales de desarrollo y superación a vivir constantemente situaciones en grupo, donde los ritmos que él necesitaba empezaron a perderse.

En Utopía creemos que efectivamente hay casos donde un perro puede ayudar a otro. Pero nos posicionamos mas en el punto de vista de que si un perro tiene dificultades, no es el mejor momento de ampliar familia, sino de luchar junto a ese individuo al que decidiste ayudar. Te explicamos el porque en los siguientes apartados.

Tener un segundo perro en casa

Está claro que una ayuda canina para algunos perros puede ser, A VECES, mucho mas valiosa que una ayuda humana, pero no debemos olvidar algo: Convivimos todos juntos en el mismo hogar.

Y es que tener un segundo perro va a traer cambios y muchos, que nosotros tiempo después pudimos analizar con perspectiva:

  • Perro actual con el que se convive: Feiki no necesitaba otros perros y menos aun una Canela joven, llena de energía y con una alta actividad que rompió por completo la seguridad, la estabilidad y el descanso de Feiki en casa.
    Imaginaros un perro que para él ya es difícil salir a la calle, que también le sea difícil estar en casa.
  • Pérdida de tiempos individuales: Por supuesto empezaron los paseos conjuntos, donde las dificultades que presentaba Feiki, que requerían de ciertas condiciones que facilitasen su gestión (alejarse rápido, observar mas tiempo…) se vieron modificadas y por tanto empeoró.
  • Alteración del grupo social: Los roles, las rutinas establecidas, las dinámicas que se generaban anteriormente entre nosotros, TODO cambió. Y un perro de base insegura que empieza a ver alterado todo lo que conoce, no es algo que precisamente le ayude.


Evidentemente, esto fue caótico al principio y con el tiempo pudimos establecer un orden que nos permitió construirnos de nuevo como grupo. Pero esto no ocurre siempre, por falta de conocimiento o incompatibilidades hay perros que no pueden llegar a convivir juntos.

Perfiles y necesidades al convivir con dos perros

Si volviese atrás, no elegiría de nuevo ampliar familia teniendo en cuenta el perro con el que ya convivíamos, la gestión continua que implicó o sigue implicando a veces, y por tanto, el estrés humano que genera algo así y que se va a ver reflejado en la convivencia con nuestros perros.

Por lo que, si estás pensando en tener un segundo perro, te propongo que te plantees lo siguiente:

  • ¿Tu perro realmente necesita y/o quiere otro compañero?
  • Si presenta dificultades, ¿se verán afectadas? ¿Para bien o para mal?
  • ¿Qué impacto tendrá otro perro en vuestras vidas ya sabiendo que va a implicar cambios?
  • ¿Disponéis de tiempo suficiente para poder cubrir las necesidades individuales de cada perro y las necesidades a nivel grupal?
  • ¿Estáis realmente dispuestos a hacer el esfuerzo que implicar tener mas de un perro?


Si aun con todo, seguís adelante, no olvides elegir perfiles de perros compatibles priorizando siempre al que ya vive con vosotros: Tamaños, tipología de raza, etapas de vida, etc. Y si no lo tienes claro, pide ayuda profesional donde te asesoren para tomar la mejor decisión.